La vie d’Adele

LA VIE D´ADÈLE OR BLUE IS THE WARMEST COLOUR (2013)

Elisa Herrera A.

Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=Y2OLRrocn3s

¿Qué discurso amoroso nos propone La vida de Adèle y qué interrogantes nos surgen ante este planteamiento como emocríticas?

Blue is the warmest colour y la contradicción también lo puede ser.

Un domingo lluvioso de película nos ha convocado a nuestra primera sesión de cine-forum en coordenadas granadinas. Escribo esta reseña crítica desde España, tierra de mi actual exilio estudiantil, privilegiando los interrogantes que esta película nos ha sugerido. Hablo en plural refiriéndome a mis colegas con las que actualmente comparto aulas y sitios públicos y privados en torno a los debates del feminismo. Nos estamos formando en Estudios de las Mujeres y de Género, en espacios institucionalizados pero también en lugares privado-políticos como nuestras casas, cuando compartimos no sólo la proyección de una película y su discusión crítica, sino la idea fundamental de problematizar escenarios donde comúnmente nos hayamos posicionadas sin necesariamente haber elegido con conciencia llegar hasta ahí. Recomiendo ampliamente la generación de estos espacios y su politización.

La vida de Adèle es un drama romántico dirigido por Abdellatif Kechiche y basado en la novela gráfica de Julie Maroh “Le bleu es une couleur chaude”. Fue galardonada en el Festival de Cannes 2013 con la Palma de Oro a la mejor película, mejor director y mejores actrices, justo en un momento polémico en Francia, donde la legalización del matrimonio homosexual levantaba protestas.

La historia nos muestra la configuración de una relación de pareja entre Adèle y Emma, dos chicas adolescentes que se encuentran y comienzan a vincularse amorosamente desde dos escenarios de vida distintos. Emma es artista y desde los 14 años se sabe homosexual, su contexto vital la acompaña y facilita la expresión de su sexualidad. Adèle, en cambio, está en un proceso de descubrimiento, de tránsito. Su contexto familiar y escolar no potencia el cuidado de sus búsquedas. Su estar en el mundo -el que podemos ver en la película- nos transmite un cúmulo de cuestionamientos arrebatados de lenguaje. Adèle casi no habla de lo que le ocurre, sin embargo da cuenta, desde sus expresiones faciales y sus acciones, mucha emocionalidad sin nombre. ¿Ilusión? ¿ganas? ¿gusto? ¿tristeza? ¿vacío? ¿miedo? ¿desconocimiento? ¿frustración? ¿dolor?

No nos hallamos frente a un personaje que no siente, nos encontramos, quizás, ante la falta de andamios desde los que Adèle pudiera caminar en su proceso de una manera más cuidadosa con ella misma, más alerta, más consciente. ¿Hacia dónde podríamos conducir una relación amorosa si hubiera presencia de estos elementos subjetivos en cada uno de los protagonistas de la historia?

Encontramos dos elementos importantes en la película que nos hacen pensar en otras maneras de expresión y agencia más allá de la palabra: la comida y el sexo. Varios momentos del film son escenificados en espacios donde los alimentos toman un lugar central, a través de los cuales podríamos ubicar una vía de demostración y subjetivación. La preparación de la comida, la reunión con gente en torno a la comida, celebraciones y charlas en donde hay de por medio un acercamiento a este elemento, el cual podría funcionar como una pista que nos alerta sobre cómo a través del ingerir, del preparar, del ofrecer, del crear, del llenarse la boca, Adèle se torna de alguna manera agente de su propia experiencia. -Soy voraz-, dice describiéndose ella misma en alguna escena. El sexo, por su parte, es también una línea rectora en la trama. Sexo muy explícito, sexo como revelación de una práctica que deja a los cuerpos completamente materializados, en una acción vinculante desde la que ubicamos una fuente de posibilidad per se de estar y decirse para Adèle y su relación con Emma.

El tipo de relación amorosa que se nos revela en la película nos hace pensar que reproduce un modelo de amor romántico heteronormativo pues, entre otras cosas, hay un claro posicionamiento de roles estereotipados masculino/femenino entre los personajes. Aún cuando encontramos a un personaje lleno de sensaciones, emociones y posibilidades frente a lo que le sucede, también nos topamos con un contexto que no le permite a Adèle hacer andamiaje entre lo que vive corporal-subjetivamente con lo que puede decir de eso. Reflexionar y cuestionar son dos elementos fundamentales para la producción subjetiva y pareciera que la protagonista se diluye en todo lo que va aconteciendo en vez de posicionarse y hablar. Aunque quizás no sea esa la única manera de mirar la subjetividad y hallamos entonces ahí una novedad en la propuesta al pensar que a través de su cuerpo (en vinculación con la comida y el sexo), lleva a cabo la función de decodificación de las experiencias vividas.

Así, nos situamos frente a un planteamiento dicotómico. Un personaje aparentemente vacío de palabra, sin acceso a recursos discursivos subjetivantes que le permitan expresar verbalmente lo que le va aconteciendo en su proceso vital, y por otro lado una forma de tránsito muy particular del personaje, que nos da a pensar en la potencia y el arrastre que puede ocurrir en una persona al sumergirse en una relación amorosa y cómo ésta configura las herramientas subjetivas con las que cuenta para posicionarse o verse posicionado (pasividad, agencia, consciencia) en el vínculo.

La película termina con la inclusión -discreta- de la idea del viaje como oportunidad para replantear esquemas y abrir posibilidades para mirar hacia otro lado y para estar en la vida de otro modo. Adèle, por primera vez, nos da la espalda en la última toma mientras se va alejando, se separa, orienta su cuerpo en otra dirección, quizás con la inquietud de trasladarse a otro sitio.

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5 pensamientos en “La vie d’Adele

  1. Estimadas compañeras,

    Aunque no tengo mucho tiempo para contestar, por lo que tampoco escribo casi en la lista por el momento…., al tocar precisamente esta película reciente no he podido resistir, je,je…quería apuntar que me ha gustado mucho la reseña….., y remarcar que a mi me decepcionó la película lo que tb depende de las expectativas..que eran altas….(aunque tb me gustó en otros sentidos y me gustó verla, creo que está muy bien verla…) me decepciono precisamente por esa propuesta de relación romántica dicotómica, desigual y heteronomativa en la que la subjetividad de Adele está casi disuelta y la de su compañera no era para nada empática sino egocentrada, sin intersubjetividad, sin palabras…(eso es lo que ocurre en la cultura romántica heteronormativa, sujetos que son hablados por la cultura…sin reflexividad, ni agencia ni subjetividad…ni relación de amistad aparte de pasional.., había que intuirla mucho y efectivamente deducir de aspectos como la comida y el sexo muchas otras cuestiones que en la película no están trabajadas…, por lo que no dejan de ser aspectos precarizados en dicha propuesta…..(la misma istoria poniendo cuerpo de chico y chica hubiera recordado una fórmula muy conocida, y a mi me pasó…….. aunque los cuerpos fueran dos chicas, y que estéticamente era otra historia) No había casi contextos tampoco, la espectadora tiene que poner demasiado de su parte a mi modo de ver para que no quedarse en una historia de amor casi de “telenovela” . En este sentido de intuir, yo creo que la clase social era un tema central, que no está casi trabajado…, sinó actuado sin sujeto ni agencia…

    Quizás por la prisa la peli queda demasiado tocada pero ya he dicho que me gustó verla, y que la parte de microfídica de lo relacional, está muy bien trabajada..

    saludos y bonita semana también
    MARGOT PUJAL

  2. Estimadas Emocrìticas,

    Querida Margot!
    me parece muy interesante tu reflexiòn pues justamente varios de los puntos que expones los comentamos aquél dìa en el cine-forum. Justamente por eso nace la necesidad de hacer una crìtica y escribir al respecto. Muchas gracias. Saludos.

    Querida Rosa!
    què bueno que ya tenemos twitter!!! me harè seguidora.

    saludos a todas!!

    Elisa

  3. Gracias por la reflexión sobre la película y por el feedback de las demás también. Justo ayer comenté esta película con una amiga por segunda vez (la primera fue justo después de verla con otra amiga). Coincido en las cosas que se dicen por lo general. Me pareció bastante terrorífica la visión de la película respecto a las relaciones, no sólo en lo que respecta a la relación de las protagonistas sino sobre todo a cómo ésta afecta al mundo de relaciones de Adele, convirtiéndolo en un no-mundo.

    A raíz de su relación con Emma parece ser que Adele desaparece, no tiene apenas inquietudes personales (su relación laboral es lo único que nos muestran) y desde luego no tiene contacto con ningún tipo de red de apoyo o cuidados: su familia desaparece (sería también digan de debate la clarísima dicotomía reflejada en la película “padres clase obrera lesbófobos, padres clase alta super tolerantes”), pero desaparece del todo además, ni tan sólo se refleja ningún tipo de conflicto, simplemente no están. Lo mismo sobre sus amigxs, ni tan sólo su amigo gay que aparece al principio parece apoyarle demasiado en su primera relación con la homofobia escolar… Bueno, que todo parece destinado a dejarla sola. Pero además, sola y vacía.

    La película me pareció poco hilada y puede estar bien si se quiere reflejar una relación de violencia en pareja, y cómo esto puede llegar a aislarte. Pero es que este director, y la crítica han hablado de una película que “simplemente cuenta una relación normal”. Y así nos va…

    Además de esto, nos hizo reflexionar también el hecho de que una escena de sexo tan larga entre dos mujeres haya pasado el filtro y se esté exhibiendo en salas comerciales en horario normal. Hicimos un ejercicio de imaginación pensando en la misma escena entre dos hombres y no hacíamos más que reir pensando en que jamás llegaría, al menos, al cine de mi pueblo, que es donde la vimos… También el hecho de que parece ser que en el cine la única forma de romper una relación entre dos mujeres es que una de ellas se acueste con un hombre y sea tildada de super-traidora… Algunas cosas más nos dieron qué pensar, pero no me alargo más.

    En fin, que la mirada del director no me ha convencido, en absoluto. Qué le vamos a hacer, vendrán cintas mejores.

    Saludos!

    Jokin

  4. Emocríticas,
    Estupendo que la película suscite este movimiento emocional de emocríticas. Gracias Elisa por ofrecer la reflexión y a todas las colaboraciones consiguientes

    Quizá contribuir con tres cositas
    — quizá además del eje género/sexo, la película habla de la edad y del tránsito de la adolescencia. En esa clave interpreto la respuesta de ligar rápido para salir de lo que duele . Creo que sobre el eje “clase” ya ha hablado Margot. Hay una brecha muy importante entre (Adele y Emma) ambas que también dificulta que Adéle pueda poner palabras a lo que siente, como creo se indicaba en la reseña.

    — No veo muy claro como dice Jokin que la escena si fuera entre dos hombres no habría aparecido en cines comerciales. Me vienen a la cabeza un montón de películas donde hemos visto sexo entre hombres bastante explícito en cines comerciales. Lo que si me llamó la atención y comentamos en el forum es que la película ofrecía una especie de manual del “kamasutra lésbico” (tijeretas… etc.) y estaba filmado con una frialdad muy distanciada. A mi me dejó sin capacidad de interpretar esto. Una amiga me ha dado una posible pista: el intento de filmar la dificultad en muchas personas/sociedades de establecer un vínculo emocional . Ella me decía que la frialdad es intencional. Si pensáis en la planificación de las escenas, parece indicar que es así. A mi me ha gustado en ese sentido la manera de reflexionar sobre las relaciones entre amor/sexo, da que pensar.

    — Por último veo desde luego lo que se plantea en la reseña de que el final es un mirar a otro lado, un alejamiento de la espectadora, una separación (un posible viaje) quizá un movimiento necesario (me venía a la cabeza lo de Ahmed y Queer fenomenology) para plantear una posible/otra subjetividad.

    — Le agradezco al forum y la reseña de Elisa el permitirme ver que quizá la subjetividad no es solo un busto parlante –ya me entendéis– sino que en la relación con la comida, con esa saciabilidad, hay una manera de entender la subjetividad. Hay un sujeto que trata de decirse de alguna manera. Como sabe la antropología, lo que entra y sale del cuerpo es fundamental para la constitución de una “conciencia de sí”.

    Gracias.
    Rosa

  5. Hola a todas,
    Querría poner en valor algunas cosas de esta película que tanto me ha gustado, ya que no estuve en el debate sobre ella en el cine-fórum que organizaron mis compañeras (gracias chulita;)
    Creo que la película representa un modelo de amor que se asemeja al amor romántico normativo, ese que estipula la entrega completa, la exclusividad, una estructura de poder y dominación. Sin embargo creo que la película no refuerza y legitima este tipo de amor si no, muy al contrario, lo critica mostrándonos en el rostro de Adele sus consecuencias. Las consecuencias son la pérdida de autonomía, autoestima, agencia, la destrucción de vínculos con la vida más allá de la persona amada. Creo que la película es una narración estupenda de la perversidad que encierra este tipo de amor. En relación a la estructura femenino/masculino, no veo tan clara la inmutabilidad del binario en las protagonistas. Hay una que está en posición de dominación con respecto a la otra pero no necesariamente desde los atributos masculinos, o habrá que pensar si no se puede ejercer dominación desde lo femenino o si la dominación es por esencia masculinidad.
    Por otro lado, creo que es una película compleja que nos hace reflexionar sobre las formas que puede adoptar este tipo de amor. Las escenas de sexo nos muestran la centralidad del ardor sexual en el enganche del amor romántico. Nos van mostrando también la evolución de una relación que, como todas, cambia. Adele va creciendo enroscada en la ilusión del amor y el fuego se va apagando a la vez que se va apagando el mundo propio de la protagonista. Creo que lo que nos dice la película es que la relación no se acaba con la traición (¿es una traición?) si no por el abismo y la desigualdad entre ellas.
    Otro elemento que me parece especialmente destacable es que la homosexualidad juega un papel casi anecdótico en el desarrollo de la película. Más allá de un diálogo en la comida con la madre y el padre de Adele, que creo está presentado para hablarnos de las diferencias contextuales de las protagonistas, no se presenta ningún conflicto social o emocional por este motivo. El ardor se acaba de la misma manera que en muchas parejas heterosexuales. Al contrario que en muchas representaciones fílmicas de amor lésbico, no hay nada en las prácticas sexuales de Emma y Adele que haga inevitable la tragedia. La violencia no tiene que ver con su no normatividad sino con el ciclo del amor romántico. De esta manera, la película podría servir para igualar las gafas con las juzgamos las posibilidades de amor/violencia de los distintos sujetos sexuales.
    ¿No es una película feminista o también puede serlo?
    Saludos
    marta

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